Firma de Conóceme · Feria del libro Madrid

 

El pasado martes 6 de junio estuve por primera vez en la feria del libro de Madrid. También fue mi primera firma de libros en una feria tan grande y con tanto público. 

Fue un viaje largo, de unas cinco horas desde Granada a Madrid en autobús. Llegué un día antes para no estar demasiado cansada por el viaje y me fui al día siguiente de la firma. Del poco turismo que me dio tiempo a hacer no saqué ninguna foto pero gracias a que el tiempo acompañó bastante, paseé por el retiro y el centro de Madrid.

Ya había estado firmando ejemplares de Conóceme, editado por Sallybooks en la feria del libro de Granada pero nada comparado a la cantidad de gente que suele ir a Madrid, y en concreto a un evento que engloba a tantas personas. Así que para ese día quise prepararme un poco más y pedí unas chapitas del libro para regalar con el ejemplar y me llevé algunas ideas para los dibujos. 

Estuve, junto a Guillermo Monje en la caseta 41 el día martes 6 a las 18:30 de la tarde. No me dio tiempo a ver casi nada de la feria y el calor a esa hora era intensito, pero no lo pasamos nada mal (para no habernos visto nunca).

Hay muchas cosas de las que no te avisan cuando vas a un evento de estas características, y después de este día quería compartir algunas de las experiencias que me ocurrieron a lo largo de esas 3 maravillosas horas.

  • El pánico escénico

Me considero una persona bastante sociable y abierta. Suelo ser habladora incluso con alguien a quien acabo de conocer, pero, últimamente en los eventos en los que tengo que dibujar mientras alguien está OBSERVÁNDOME me entra muchísima angustia y no puedo concentrarme. Noto como me sudan las manos y se me resbalan los lápices, me tiembla la mano o balbuceo si intento juntar dos palabras para comunicarme con alguien. Esto con el paso del tiempo va mejorando y casi no se me nota, pero los primeros encuentros fueron bastante desastrosos. 

  • La decadencia humana

Mientras pasábamos el rato entre firma y firma porque, siendo sinceros, tampoco es que firmásemos muchos libros, hablábamos con la encargada de la caseta o entre los compañeros que nos tocaba en ese horario, y en esos ratos se podía ver la poca educación que tenían muchas de las personas que pasaban por nuestro stand (no puedo hablar por los otros). Asomándose al puesto con comida, colillas apunto de derrumbarse, malas maneras o inclusos comentarios negativos que nada tenían que ver con el momento y el lugar. Algunas historias que nos contaba la dependiente eran irrisorias.

La mayoría de la gente fue muy amable con nosotros, nos felicitaban por ser autores jóvenes y con iniciativa, pero no deja de sorprenderme cuan cruda es la gente a veces. 

  • El calor

Madrid a las 18:00 de la tarde en Junio. 33ºC. Nunca más, gracias.

  • Tener las expectativas muy altas

Esta es otra que te montas tú sola junto con la película del autobús cuando sabes que no te conoce ni el tato pero aún así crees en tu producto, en que la gente se va a quedar petrificada al pasar y no va a poder evitar sentirse atraído por tu libro. (Esto solo me pasó con las chapas que llevé, las cuales la gente cogió sin miramiento, porque a quién se le ocurre regalar nada sabiendo como está la cosa, y a mi me da siempre vergüenza decir no) 

  • Tener las expectativas demasiado bajas

Al cabo de la primera hora y empezar a ver gente repetida nos empezó a dar un poco de bajón. De los familiares y amigos que dijeron que iban a pasarse, ni rastro. Mucha gente coge el libro y le hablas de él pero ellos como el que oye llover. Te sientes un poco fuera de lugar y solo intentas disfrutar de la experiencia.

Y casi finalizando la jornada empezamos a ver pequeñas manitas de niños emocionados con nuestro trabajo. Padres que querían invertir en una lectura de calidad para sus hijos y pequeñas conversaciones sobre las dedicatorias para los más pequeños. 

 

 

 

 

Me encontré con gente maravillosa con la que compartir experiencias y trabajos. Pude mostrar de primera mano mi trabajo y conocer a los pequeños lectores. Aunque la gente no viniese por conocer mi trabajo, fue muy emocionante que se quedaran a escuchar y se interesaran por el libro y toda la temática del lenguaje de los pictogramas con la que está especificada este libro

Cosas que intentaría mejorar y que recomiendo a gente loser como yo:

  • Ahorrar

El viaje, la estancia (si vas más de un día como yo), comer para subsistir y lo demás requiere una inversión económica, así que estaría bien ahorrar un poco e ir preparado para eventos de este tipo. A mi me hubiese gustado ser más organizada económicamente o que alguien me hubiese dicho que eran como “unas vacaciones de trabajo”.

  • Preparar algo de regalo o de merchandising

Esto es super opcional, pero a mi me sirvió mucho para atraer a la gente y diferenciarme del resto de libros. (La chapa del cerdito mochila fue la gran triunfadora de la tarde). También escuché de gente que había traído un payaso o gente que repartía globos o chuches para atraer niños a su stand, no sé hasta que nivel es esto pero me parece el super saiyan de los firmantes infantiles. Mi presupuesto dio para chapitas y muy contenta.

  • Disfrutar

Suena muy obvio pero todo el mundo me dijo que me lo pasase bien y que no pensase demasiado en qué podía salir mal. Como soy una histérica del control pasé un poco de ansiedad por horarios, buses y expectativas anteriormente mencionadas. Niños, no sean como yo, tómense algo por ahí y disfruten de sus “vacaciones de trabajo” como si fuesen de verdad.

Y creo que eso es todo, espero que este mini pack de ayuda les funcione de verdad. Si tienes alguna pregunta dejamela en los comentarios  y me aseguraré de responderlas aquí.

 

1 comentario

  1. Thanks, great article.

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